La dama de las nieves
Como cada día desde hace unas cuantas semanas, hoy me tocaba acercarme al quiosco e ir a buscar un libro que, aunque no recuerdo cual es, me interesa tener. Aunque hoy para variar el tiempo nos ha querido deleitar con un estado poco habitual. A las 5 de la mañana cuando mi madre se preparaba para irse a trabajar le dió por gritar: ¡Está nevando! a lo que yo medio dormida pensé... esto no dura, hacía tres años que no nevaba en Barcelona, concretamente desde el día que conocí a mi Mith.
Ese sí fue un día curioso, estuve todo el día con un gripazo infernal, no había ido a la universidad y mis padres para fastidiarme el fin de semana decidieron no ir a Santes Creus. A eso de las 5 de la tarde le comenté a mi padre que tenía planeado salir por la noche a lo que me respondió con un rotundo ¡Si no has ido a clase, tampoco sales! viéndome atrapada, ya que Mith se quedaba a dormir en mi casa, y estando mis padres ahí veía díficil que no se dieran cuenta, así que cogí aire y le dije a mi padre:
-Papa, Mith viene esta noche desde Asturias y pensaba quedarse a dormir aquí.
Lo que más me sorprendió fue la respuesta de mi padre:
- Bueno, pues habrá que recoger la casa, y mejor nos vamos a Tarragona, porque si no tantos en casa como que no cabemos.
Yo estaba que no me lo creía, ¿era posible? bueno, empezamos a recoger la casa, y antes de que pudiera saborear mi alegría vimos que había agua en la habitación de mis padres. Un escape. Empezamos a desmontar todo el armario para poder localizar la fuga. Ahora definitivamente no se irían mis padres a Tarragona, y lo que era peor, mi cuarto y el comedor estaba invadido de ropa y cajones, no podía ni estar yo en mi propía casa.
Así que en plan surrealista le dije a mi prima:
- Oye mira, que hemos tenido un escape de agua en casa y necesitamos usar el piso de los yayos para poder dormir ¿tu vas a estar este fin de semana?
- No, no te preocupes, ¿tienes llaves no? pues ya sabes que puedes ir cuando quieras.
Después de recoger a Mith en la estación, más surrealismo, pues como estaba nevando mi madre no me dejó ir sola a la estación y fui como no, con mi padre. Pues ahí estaba yo recibiendo a mi tan esperado Mith, y con una noticia tras el beso inicial:
- Mi padre esta arriba mi madre no me ha dejado venir sola por lo de la nieve y la madre de Drixy no la dejaba salir. Tranquilo, estaremos solos en el otro piso de mis abuelos. Espero que no te asustes demasiado.
Bueno, por lo visto no se asustó mucho, porque a día de hoy todavía sigue soportandome, y aquel piso es ahora nuestro piso. Y este día de nieve, me ha traído a la mente todo aquello que pasó en una tarde frenética de nieve dónde lo poco que cayó fué suficiente para desmantelar todo un plan de fin de semana.
Te quiero Mith.


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